Parece que a Steve Jobs le ha mirado un tuerto en estos últimos dos meses. Tras el varapalo que ha supuesto el problema de las antenas en el iPhone 4G, que reducía sistemáticamente la cobertura del teléfono por un estúpido fallo técnico, ahora Apple tiene que enfrentarse a algo quizás peor.
Y es que la última decisión de la U.S. Copyright Office autoriza varias nuevas excepciones de la Digital Millenium Copyright Act, entre ellas la de permitir que los usuarios “hackeen” legalmente teléfonos móviles para acceder a aplicaciones no oficiales y conectarse a otras operadoras.
Queda legalizado en EE UU la “liberación” de móviles para acceder a operadoras del país diferentes a la que nos vendió el teléfono, y además se añade la posibilidad de modificar legalmente el teléfono para ejecutar aplicaciones de terceros ajenas a las oficiales.
Esta decisión puede hacer temblar el monopolio de las tiendas de aplicaciones oficiales, como es el caso de la popular Apple Store, que nutre de utilidades a todos los gadgets de la firma de Jobs. ¿Sorpresa para la empresa del iPhone o ya se lo veían venir?
“La Copyright Office reconoce que el principal objetivo de los bloqueos de los teléfonos es atar a los clientes con sus operadores, no proteger los derechos de autor”, comentó sobre esta nueva normativa Jennifer Granick, de la Electronic Frontier Foundation.

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